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Diez millones de alumnos aproximadamente, han tenido que recibir las clases en línea desde marzo. Los docentes han trabajado duro, pero ¿qué problemas se han encontrado durante estos meses? ¿Qué es lo hay que tener en cuenta de cara al futuro? Los sistemas educativos de todo el mundo sufrieron grandes modificaciones y permanecerán así de aquí en adelante. El internet ahora convirtió a los colegios en «entornos interactivos». Ha habido una revolución en las formas tradicionales de aprendizaje y cambiaron la manera de ser de docentes, padres y estudiantes.

Las clases en línea y todo lo que implican

A mediados de marzo y prácticamente de un día para otro los docentes y estudiantes se vieron inmersos en un nuevo escenario: las clases en línea. Sin previo aviso, 10 millones de alumnos se encontraban en sus casas y toda la comunidad educativa (incluidas las familias) tuvieron que involucrarse en un modelo educativo a distancia.

Los maestros, sacando la casta que los caracteriza, implementaron una serie de improvisaciones para impartir clases desde su casa. Salas, comedores, patios y cualquier lugar es bueno para sus prácticas docentes. Muchos ayudados por sus teléfonos, otros con sus computadoras o tablets, pero los hemos visto, haciendo lo imposible para hacer llegar los conocimientos a los niños y también, para conservar su trabajo. “Lo haces bien, te quedas, si no, estás despedido”. ¡Muy fuerte! pero totalmente cierto. Hay algunos maestros, que cobijados en un contrato o en un sindicato, no sufren de esto. Pero muchos otros, la mayoría, de instituciones particulares, que han tenido que ser removidos de sus puestos, por diferentes circunstancias. El número de alumnos de los colegios privados, han sufrido la baja de matrícula, ya que los padres, afectados también económicamente por la pandemia, prefirieron inscribirlos a escuelas públicas.

Todo es comprensible, pero ¿es justo? Pues depende del cristal con que se mire. Las estadísticas nos dicen que aproximadamente, el 40% de las escuelas privadas, podrían cerrar. Lo cual supone poner en riesgo el trabajo y los ingresos, tanto de los dueños de las escuelas como del personal que ahí labora. Pero por otro lado, la economía de las familias, seriamente dañada por la pandemia, estaría beneficiada por no tener el gasto de la escuela privada. Muchos padres piensan que para recibir clases en línea, la escuela pública, sirve igual.

Nada como la presencia del maestro y el vínculo con sus alumnos

Lo cierto es que en opinión de los expertos, “Nada puede sustituir a la humanidad del maestro en el aula” y que el apego emocional que se crea con y entre los estudiantes dentro del ámbito presencial es realmente difícil alcanzarlo en un proceso educativo a distancia.

Unido a la cuestión emocional, la crisis sanitaria también ha puesto en evidencia las carencias de un sistema educativo presencial, que no ha suministrado de suficientes recursos ni de formación al cuerpo docente para una situación como la vivida. Sin un modelo definido, los docentes han tenido que adaptar los contenidos a la educación a distancia en tiempo récord, haciendo uso de herramientas para comunicarse con el alumnado o realizar tareas en línea que, en algunas ocasiones, nunca se habían utilizado.

Los alumnos también resienten la cercanía del trato con sus compañeros. Se acostumbran a estar en un ambiente de soledad el cual favorece al individualismo.

Por otro lado, éstas generaciones, se están haciendo expertas en la tecnología. Cabe mencionar que los padres de estos chicos, también se han tenido que involucrar con las clases en línea. Pues los más pequeños, siempre requieren ayuda y vigilancia.

Los pros y contras de las clases en línea

En el mundo actual, es una bendición si el padre o la madre tiene el tiempo para dedicarles a los hijos la enseñanza en casa. Pero este tipo de aprendizaje en el hogar tiene sus ventajas y desventajas. Aquí hay algunas de ellas:

Pros


• Pueden estudiar en pijamas.
• No tienes que gastar en uniformes escolares.
• Pueden levantarse más tarde y o hay carreras por la mañana para llegar a la escuela a cierta hora específica.
• Un abrazo siempre está disponible.
• Se ahorra en gasolina y tiempo de viaje.
• Nunca hay que ir a recoger a los niños a cierta hora en medio del día.
• Cada cual estudia las materias a su propio paso, no hay prisas.
• El niño aprende de acuerdo a su dedicación, esfuerzo e inteligencia. No tiene que esperar a compañeros de clase para seguir adelante en una materia escolar.
• No hay presión de grupo ni acoso (bullying) de parte de otros niños.
• Tus hijos no estarán expuestos a ideas ajenas a la filosofía de tu hogar o moralidad.
• Hay un lazo familiar más estrecho.


Contras


• Los niños carecen de la experiencia de convivir con amigos de su edad.
• Falta el recreo para compartir con niños que tengan los mismos intereses.
• No pueden pertenecer a un equipo escolar.
• Puede que necesiten trabajar más en sus destrezas interpersonales.
• Tienes a los niños todo el tiempo en casa, por lo que no tienes descanso.
• Hay que hacer de maestro y ayudarles más con las tareas y a entender la materia.
• Se debe seguir un programa de estudio que lleve el mismo ritmo que su grado escolar y cumpla con todos los requisitos.
• Tienes que educar, instruir y hacerte cargo de todos los materiales necesarios.

Esto de las clases en línea ha venido a revolucionar no solo el mundo de la educación, sino también sectores económicos y familiares.

¿Estás en contra o a favor de las clases en línea? Nos encantaría conocer tu opinión.


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